Sociedad

LOS BENEFICIOS Y LAS DESVENTAJAS DE LA PRÁCTICA

Pasantías: ¿oportunidad o trampa laboral?

29/08/2012 | 11:08

♦ Con un nuevo informe,  La Organización Internacional del Trabajo, ayuda a pensar sobre el impacto de las pasantías en  la formación integral. ♦ También reconoce el riesgo de abusos, en particular durante las recesiones económicas. los beneficios y las desventajas de esta práctica.

 

La Organización Internacional del Trabajo advierte que con las tasas de desempleo juvenil que alcanzan niveles dramáticos, las pasantías son cada vez más frecuentes en los países desarrollados, y así la controversia sobre esta práctica.

 
La Organización reconoce que las pasantías, con frecuencia, son consideradas una excelente manera para adquirir experiencia laboral y afianzarse en el mercado de trabajo.
 
El Organismo destaca que su importancia ha aumentado a medida que los que finalizan sus estudios encuentran crecientes dificultades para conseguir un empleo. Pero las numerosas denuncias de abusos han generado críticas enérgicas sobre las pasantías como una fuente de trabajo a bajo costo y, con frecuencia, gratuita.
 
Gianni Rosas, Coordinador del Programa de Empleo Juvenil de la OIT dijo que el objetivo principal de las pasantías es ofrecer experiencia laboral a los jóvenes quienes de otra manera se encuentran atrapados en un callejón sin salida en el cual no pueden adquirir experiencia laboral porque no pueden encontrar un empleo, y no encuentran trabajo porque no tienen experiencia. 
 
Pasantías remuneradas versus pasantías no remuneradas
 
Según la Organización Internacional del Trabajo, el uso inapropiado de los pasantes se ha extendido en los últimos años, en particular en los países más afectados por la crisis mundial, y los jóvenes cada vez más están expresando sus preocupaciones. Existe, por ejemplo, una comunidad global – y ruidosa – de usuarios de Twitter que informan diariamente sobre las prácticas de pasantías.
 
“Las pasantías deberían tener siempre un componente formativo, ya que de eso se trata: de formación en el trabajo. Si se utilizan los jóvenes para llevar a cabo tareas que normalmente son realizadas por el personal estable, puede ser considerado trabajo encubierto, el cual puede ser perseguido en las cortes de trabajo”, explicó Rosas.
 
Una de las cuestiones principales es si el trabajo de los pasantes jóvenes debe ser o no remunerado.
 
De conformidad con la ley de EE.UU. las pasantías en el sector privado, por lo general, son consideradas empleo, aunque las pasantías no remuneradas son legales bajo ciertas condiciones. Entre los criterios para que una pasantía pueda ser no remunerada están: un importante componente formativo, que el pasante no sustituya un empleado regular y que el empleador no obtenga un beneficio inmediato.
 
En Francia, los pasantes no tienen un derecho jurídico al salario, pero deben recibir un incentivo si la pasantía dura más de dos meses durante el mismo año académico.
 
La llamada “Ley Cherpion” de 2011 establece además que las pasantías no pueden estar constituidas por tareas que pueden ser realizadas por otros trabajadores regulares, y además deben ofrecer una formación.
 
 Los críticos aseguran que las leyes son difíciles de hacer cumplir.
 
 
Algunos juicios muy conocidos, en los cuales ex pasantes sostenían que habían sido explotados, han colocado el tema al centro de la atención, alimentando aún más la controversia suscitada por el libro de Ross Perlin: “Intern Nation: How to Earn Nothing and Learn Little in the Brave New Economy”.
 
Otro tema que ha cobrado relevancia es el de los pasantes “profesionales”, jóvenes que no pueden encontrar un empleo y se quedan atrapados en un círculo vicioso de pasantías.
 
 
Un estudio reciente, realizado por la Asociación Nacional de Universidades y Empleadores de EE.UU., mostró que 60 por ciento de los egresados universitarios que habían realizado pasantías recibían al menos una oferta de trabajo, comparado con 36 por ciento de aquellos que no tenían experiencia de pasantías.
 
Pero el estudio sugiere también que sólo los pasantes que recibían un salario tuvieron una ventaja concreta en el mercado laboral sobre los graduados que no tenían experiencia de pasantías. Sólo 37 por ciento de aquellos que realizaron una pasantía no remunerada recibió ofertas de trabajo.
 
Una pasantía debe dar la oportunidad a los jóvenes de aprender calificaciones prácticas que causarán una buena impresión sobre los potenciales empleadores. También debería ayudarlos a establecer contactos y, se espera, a conseguir un trabajo.
 
Es necesario contrarrestar las críticas que las pasantías han recibido en los últimos tiempos, al adoptar buenas prácticas como no utilizar pasantes no remunerados para sustituir trabajadores asalariados, asignar a los pasantes tareas significativas, y proporcionarles la formación y la orientación adecuadas.
 
“Existe un número de buenas prácticas, por ejemplo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ofrece a sus pasantes un estipendio. Esto, gracias al reconocimiento total del hecho que con mucha frecuencia los jóvenes necesitan viajar y establecerse en una ciudad o país donde no cuentan con el apoyo de sus familias o de otras redes”, concluyó Rosas.