Sociedad

INFORME ESPECIAL: PRIMERA PARTE

24 DE MARZO 1976: El papel de la prensa durante el proceso militar

24/03/2012 | 09:08

♦ Sangre, muerte y desaparecidos. ♦ El periodismo, la caída del gobierno y el ascenso del golpe de estado. ♦ Los intereses y la censura. ♦ La relación  peronismo, dictadura y medios.

Por:  Fernando Solís Rinas 

El 24 de marzo de 1976 da comienzo a unas de las peores etapas de la historia  de la Argentina, consecuencia de un gobierno debilitado y sin un líder. Los medios de comunicación jugaron un rol importante en la caída del gobierno de Isabel Martínez de Perón. Algunos medios actuaron creando una corriente de opinión golpista, adulando al poder militar, bajo intereses que moldeaban la noticia.

 
Sin embargo, la censura, una constante de la época, no tuvo su inicio en el gobierno de facto, sino que ya había casos durante el gobierno democrático dueño de un poder fragmentado.
La dictadura ejerció una censura mucho más fuerte, motivo que marcó un gran vacío en las redacciones. Lejos de la opinión y de la crítica, el periodismo se convirtió en un simple repetidor del  discurso de las Fuerzas Armadas. 
 
Como referencia de la censura durante los últimos momentos del gobierno de Martínez de  Perón, se observó el 13 de febrero de 1976 que un decreto suspendió por diez días a LA OPINIÓN por haber publicado comentarios que instigaban a la “quiebra del orden constitucional”. Es ahí  donde comenzó una seguidilla de persecución a los medios por parte del gobierno, ya que no solo se hostigaba a  los diarios, si no que se levantaban del aire a programas de televisión.
 
Pero a pesar de estas medidas,  el golpe fue inminente.  Los diarios comenzaron a mostrar el quiebre de un gobierno constitucional y  el arribo de Las Fuerzas Armadas al poder. El diario LA RAZÓN anunciaba desde el 2 de marzo de ese año el golpe de estado, sin utilizar esas palabras, daba información ambigua, y creando un clima de incertidumbre. 
 
 Lo cierto es que el periodismo protagonizó una verdadera campaña en contra del gobierno constitucional, donde hubo medios más ligados que otros. Ayudados  por la incapacidad de gestión de la administración de Martínez de Perón,  los medios crearon un discurso único para la sociedad, en donde  los militares “eran la salvación del país”. 
 
 El 23 de marzo,   La Razón anticipó los hechos que vendrían esa misma noche y  tituló: “ES INMINENTE, Todo está dicho”. Para este momento de la historia los medios sobredimensionaban el clima de inestabilidad institucional, anunciaban un cambio de rumbo para el país. Sin duda, fue uno de los factores más importantes que contribuyó al derrocamiento de un  frágil gobierno superado por las circunstancias y realidades que vivía la nación. Además los medios no sólo fueron protagonistas del derrumbe de un sistema político sino también,  asistieron con firmeza al gobierno militar. 
 
El mismo día, el diario LA OPINIÓN anunciaba en su tapa que el 24 de marzo se cumplían los “90 días de apelación de Videla” al gobierno constitucional y era acompañado por una volanta donde se hablaba de un inminente golpe militar. 
 
La edición de LA NACIÓN publicado el 24 de marzo de 1976,  da cuenta de que la idea del golpe ya estaba instalada en la sociedad “Este final inexorable había sido presentido por vastos sectores de la opinión pública. En las últimas semanas tal presentimiento era una convicción reafirmada a diario por síntomas de la más diversa naturaleza”
 
Salvo la revista HUMOR, el resto, apoyaron la dictadura. La Prensa fue el más tendiente a la postura  pro golpista, fue el único diario que el día del golpe incluyó en su portada: “El país se encuentra bajo el control operacional de las Fuerzas Armadas”, y publicó los primeros comunicados del gobierno militar. Esto da cuenta de reproducción de ciertos medios que informaban sobre las fuerzas militares, y sobre todo muestra la gran influencia y participación de la prensa en la historia. 
 
 Del mismo modo, La Opinión y La Nación remarcaron la inminencia del golpe e hicieron referencia al movimiento de tropas. La Opinión rescató un artículo publicado en el New York Times que afirmaba “La aturdida y trágica figura instalada en la Casa Rosada podría verse forzada, muy pronto, a elegir entre su renuncia y su derrocamiento”.